Transition of States. A Mechanical GIF

La maquinaria de una red social y la maquinaria del estado se ponen en funcionamiento en Estados de transición: un GIF mecánico. Una colección de manos de latón rotando en el reconocible gesto de aprobación o rechazo se unen en esta pieza creando una bandera cuya aparente ondulación alude tanto a la fluctuación de estados subjetivos como a la construcción de los otros Estados, representados en el símbolo de la bandera.

En el reverso de esta, un episodio ocurrido durante la colonización belga del Congo es citado junto al mecanismo que pone en funcionamiento el movimiento del conjunto: debido a la escasez de munición, los oficiales belgas exigían a los soldados entregar por cada bala gastada una mano del esclavo cadáver. Las manos -en la pieza: de latón, el material de los casquillos de bala-, amputadas de sus cuerpos y contabilizadas, devienen finalmente iconos y moneda de cambio, en un proceso ininterrumpido de constitución de banderas.

(texto de María Andueza)

The machinery of a social network and the machinery of a State are put into work in Transition States: a Mechanical GIF. A collection of tin hands spinning with the wellknown gesture of approval or rejection compose in this piece a flag with an illusory movement of oscillation, which alludes both the fluctuation of the states of individual subjects as to the construction of the other States, represented in the symbol of the flag.

On the back of it, an episode occured during the Belgian colonization of the Congo is cited next to the mechanism that generates the movement of the ensemble: due to ammunition shortage, Belgian officers required soldiers to submit a hand of the killed slave for each spent bullet. Hands -in the piece: made of tin, the material of the cartridge of bullets-, amputated and contabilized, become finally icons and bargain chip in a uninterrupted process of constitution of flags.

(text by María Andueza)

/ (1 of 6)

Videos

1. A making-of of a screen:

2. During the opening, by Omnivoros

3. During the opening, from outside the gallery, by María Andueza